Cooperación Seguros completó la medición de su Huella de Carbono correspondiente al año 2025, en un proceso desarrollado junto a ALPA Servicios Ambientales, en el marco del servicio que la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático pone a disposición del sector privado.

Este trabajo permitió a la empresa contar con información precisa y confiable sobre su impacto ambiental, consolidando una base clave para la toma de decisiones y la implementación de estrategias orientadas a la sostenibilidad. Para ello, se llevó adelante un proceso de recopilación de datos a lo largo de todo 2025, de forma trimestral, lo que permitió mejorar la precisión, el orden y la trazabilidad de la información, facilitando su acceso y habilitando la realización de cálculos parciales que hicieron más eficiente y ágil la presentación de los resultados finales.

La medición abarcó los alcances 1, 2 y 3, incluyendo no sólo las emisiones directas y las asociadas al consumo energético, sino también aquellas vinculadas a su cadena de valor. En particular, el análisis del alcance 3 representa un paso clave, ya que permite identificar y gestionar impactos más allá de la operación directa, involucrando proveedores, servicios y otras actividades relacionadas.

Uno de los aspectos más destacados del proceso fue el enfoque transversal adoptado por Cooperación Seguros, que implicó la participación y articulación de distintas áreas de la organización para relevar datos, validar información y construir una medición representativa de sus operaciones. Este tipo de abordaje fortalece la calidad del cálculo y promueve una mirada integral de la gestión ambiental dentro de la empresa.

La medición de la huella de carbono constituye un paso fundamental para gestionar el impacto, ya que permite identificar fuentes de emisión, detectar oportunidades de mejora y avanzar hacia una operación más eficiente y responsable.

A partir de este proceso, Cooperación Seguros continúa profundizando su compromiso con la sostenibilidad, incorporando herramientas que le permiten optimizar su desempeño ambiental y generar mejoras a lo largo de toda su cadena de valor.

Asimismo, la empresa obtuvo el Sello ALPA Nivel 1, un reconocimiento que acredita el cumplimiento de estándares técnicos en la medición de emisiones y marca el inicio de un camino de mejora continua en la gestión climática.

Desde ALPA destacamos este tipo de iniciativas, que reflejan el rol clave del sector privado en la acción climática y la importancia de trabajar de manera articulada para avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles.